Mercurio en Leo
Mercurio en Leo colorea esa función con el registro característico de Leo: cálido, expresivo, necesitado de reconocimiento.
Mercurio describe la mente: cómo piensas, hablas, aprendes e intercambias información con el mundo. Cuando este planeta está en Leo, toma el carácter del signo: esto colorea tu forma de pensar y hablar: qué te resulta claro, cómo aprendes y qué lenguaje sientes como propio. La mente es expresiva y dramática; sabes contar para que te escuchen y te interesa la forma, no solo el fondo.
Leo aporta un registro reconocible —cálido, expresivo, necesitado de reconocimiento—, y ese registro se vuelve el modo en que vives y expresas a este planeta. Tienes fortalezas que no son llamativas al primer vistazo, pero se sostienen con el tiempo en la manera de encarar las tareas propias de este planeta.
La sombra de la posición son las mismas cualidades llevadas al exceso. Lo que en su medida se convierte en don, recalentado se convierte en estorbo. El trabajo maduro con esta posición es usar sus puntos fuertes y reconocer cuándo empiezan a jugar en tu contra.
Aviso: Solo con fines de entretenimiento y autorreflexión. No sustituye el asesoramiento profesional.