laberinto
Un único camino sinuoso hacia un centro - un viaje largo, sin bifurcaciones, hacia el interior.
Un laberinto en un sueño es la imagen onírica de un solo camino que no se bifurca - una larga caminata hacia adentro donde el único trabajo es seguir. A diferencia de un laberinto de pasillos, este laberinto no tiene giros equivocados; la dificultad está en la longitud, en el doblar del camino sobre sí mismo, y en la confianza de que el centro es real. El sueño trae el laberinto cuando algo en tu vida - un trozo de duelo, una vocación, una práctica lenta - exige no decisiones sino persistencia sobre una ruta ya trazada. Un laberinto caminado hasta su centro es el sueño confirmando que el largo medio dudoso era parte del diseño, y la llegada es el trabajo dando fruto. Un laberinto abandonado a la mitad, por la sospecha de que el camino estaba equivocado, es el sueño señalando que lo único que el camino pedía era la disposición a no dejarlo.